Los últimos días han sido de bastante
movimiento para nuestra expedición, después de 4 días de tormenta al mejor
estilo de Alaska pudimos salir del campo 2, el día sábado finalmente fue
posible ver el primer rayo de sol, lo cual nos entusiasmó mucho, pero este rayo
solo duró unas pocas horas.
Decididos arrancar nuestra caminata y
observando que otras expediciones se alistaban procedimos a desenterrar nuestra
carpa y a empacar cuidadosamente, pero este impulso en cuestión de minutos se vio
afectado seriamente pues una tormenta nos replegó nuevamente a la carpa,
tuvimos que esperar un par de horas más para iniciar el desmonte de nuestro
campamento, finalmente muy decididos a salir de este campamento arrancamos
nuestra caminata detrás de un grupo de ingleses, quienes a los 800 metros tomaron
la decisión de devolverse, nosotros con todo nuestro coraje y las ganas de avanzar más
en la montaña y buscar mejor clima decidimos seguir.
Es así como Builes inicia abriendo huella, pues
había tanta nieve que no sabíamos por donde era el camino, solo buscábamos
algunas banderitas que marcan la ruta, pero la tormenta era tan intensa que no permitía
visibilidad a más de 5 metros. En un punto de la caminata Nelson pasa adelante
para ayudar a Builes a abrir huella y a buscar el camino, detrás Pinzón y la
Perca (PP) siguiendo nuestro paso firme y decidido, eso sí sin saber para donde
íbamos, pero con la esperanza de encontrar el campamento 3.
Unas horas más tarde íbamos solos cuesta arriba
abriendo huella en medio de la tormenta, en un momento miramos hacia atrás y
vemos tres cordadas más, unas 17 personas siguiendo nuestra huella, en ese
momento mentalmente hago una analogía y nos comparamos con nuestros ciclistas
en el Giro de Italia, íbamos adelante poniendo el paso, al final en Kalhitna
Pass compartimos el trabajo de abrir huella con los ingleses y después de casi
7 horas de caminata llegamos al Campo 3, a 3.450 mts, muy felices pero
totalmente exhaustos. Después del trabajo de abrir huella iniciamos a buscar un
espacio para poder instalar nuestras carpas, un espacio que estuviera protegido
de los fuertes vientos.
Preguntamos varias veces el nombre del campo y
nos decían que era el 3. Lo sentimos como una victoria pues después de 4 días
dejamos el campo 2. Habíamos estado recibiendo el pronóstico del tiempo y decía
que el domingo seria el día más duro, con fuertes vientos y tormentas. De
alguna manera nos estábamos cansando de esperar, teníamos ganas de subir y lograr
un campamento más en la montaña.
La mañana del domingo amanece despejada pero
con amagos de nublarse e iniciar una tormenta, tenemos cierta ansiedad de
salir, pero también la prudencia y experiencia de esperar, es así como a las 10:00
am fijamos como hora de salida la 1:30pm. La salida de este campo inicia con una
pendiente muy inclinada, en algunos puntos son pendientes de casi 40%, un
camino en zig zag con curvas difíciles de tomar halando el trineo, pues se enreda
y puede voltearse, al igual con un mal paso uno puede caer pendiente abajo unos
400 metros. Este ascenso nos tomó hora y media con sólo una parada para
arreglar mi trineo que se rompió, finalmente llegamos a un collado donde seguía
otra pendiente a mano derecha, allí hidratamos y tomamos un nuevo aliento para
seguir, en ese momento recordé que estábamos pasando por Motorcycle Camp, donde
hace dos años murieron 5 japoneses en una avalancha, allí seguimos con nuestro
paso constante y firme, rodeados por grandes rocas, sobre la nieve se podían
ver pequeños fragmentos de roca de posibles avalanchas de días anteriores,
siempre íbamos cuesta arriba y la pendiente no quería ceder.
Finalmente salimos de aquellas rocas y divisamos
un pequeño valle, por el cual transitamos parando sólo una vez, alcanzamos
otras expediciones, veíamos gente bajar que había subido a hacer porteo, al
final de este valle había una imponente roca, o mejor una, llamada Windy
Corner, seguimos con nuestro paso constante caminando con los Snowshoes. Llegar
a la cresta de esta roca fue duro, primero por su inclinación y segundo porque estábamos
caminando sobre hielo azul, el cual es muy duro de pisar. Iniciamos a travesar
el mítico Windy Corner, el punto donde hay más accidentes, se camina por un pequeño
filo y el trineo cuelga o se desliza sobre la pendiente, al principio tratamos
de caminar de frente y luego terminamos caminando de lado con mucho cuidado y
pasando varias grietas. Así llegamos a un punto donde se hicimos un CASH "deposito":
dejamos los snowshoes, y cosas que no usaríamos, en este punto comimos algo y
nos reagrupamos con Pinzón y la Perca, y hablamos que teníamos que hacer el
esfuerzo de llegar al Medical Camp.
Nuestra caminata continuo por empinadas pendientes
que finalmente nos permitieron ver por primera vez el Denali en su
majestuosidad, totalmente despejado y con una cumbre nítida, así realizamos un
recorrido por un valle marcado por grietas gigantes, el camino trata de bordear
estas grietas y aparecen ramales de la gran grieta. Después de unas dos horas más
de caminata llegamos a un breve ascenso que cobro nuestro último aliento, allí
gastamos nuestra última reserva de energía, divisamos el Medical Camp, e
iniciamos a buscar la otra expedición Colombiana, quienes salieron muy felices
a nuestro encuentro, nos ofrecieron agua de panela con limón (todo un manjar a
4.700 metros) ellos no creían nuestra travesía con apenas 9 horas.
Nos ayudaron a armar carpas bajo una temperatura
de menos 32 grados, pero no importo el frío, con Builes nos acomodamos en la
carpa, y unos minutos más tarde un intenso dolor invadió su mano derecha, le dolían
mucho los dedos en especial dedo gordo, revisamos y los dedos estaban morados e
inflamados, congelamiento grado uno, buscamos ayuda en la carpa de Alex y nos recomendó
meterlos en agua caliente, el dolor seguía siendo intenso, Builes trataba de
moverlos, de masajearlos y sumergiros en agua, así paso unas tres horas hasta
que se pudo controlar la situación, la enseñanza según Builes: "uno no se
puede quitar los guantes ni tres minutos", la situación ya fue superada y
no paso a mayores. Todos estamos bien de salud, con algunos efectos del
cansancio acumulado y el frio.
Hoy lunes el clima ha cambiado tuvimos sol, con
frio y ráfagas de viento, fue un día de descanso, nos reunimos varias veces a
ver el pronóstico del tiempo y a planear nuestro próximo campamento, hemos decidido
salir el día martes hacia High Camp a 5.400 metros para atacar cumbre el día miércoles
o jueves dependiendo como siga el clima y los vientos, aspiramos subir al High
Camp en unas 7 horas, y luego descansar para hacer cumbre en unas 16 o 18
horas...
Les estaremos contando
Luis F Builes y Nelson Cuevas