Denali

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jueves, 19 de junio de 2014

Thanks Denali, Epopeya, Nelson, Builes y Perca


Back in the coziness of a good Colombian breakfast without the cold and the slow motion of the high camp I can only be grateful to all the people and circumstances that made possible for me to step on Mckinley’s summit.

 

First of all, the people that I loved. I made every step to the mountain thinking in giving back a little of all the love the have given me. Then the mountain, probably the god I need. Then the Epopeya team. All of them, the leader, the achiever, the teacher, the cool photographer, the porter/climber and the chef/guide. They embraced me in their group and every zip of water, every bite of rice and specially every word of encouragement  they gave me were  crucial for my attitude. Builes with his clarity, Nelson and his patience and la Perca (Carlos Gustavo), my partner and friend, with his tent’s sewing and  his tolerance with my awkwardness using snowshoe. Thanks everyone.

 

 

In effect we leave for high camp the morning of June 3th together with the Epopeya Team. The whole team made it to high camp (5600 msn) that day, however the thumbs of Builes were killing him. Also, the short time we spent gaining 2000 meters May 31st (3200msn) and June 3th (5600msn) were a risk giving the experience of La Perca’s previous edemas. They two stayed at high camp.  So, the morning of June 4th, when Ruiz said that we  had  to go to summit at 6am, only Cuevas  and me joined the Epopeya team. In fact at 3pm we reached the summit. Piqui (one leg achiever) at the front of the group so Montejo (cool photographer) will get the key shots for the Epopeya expedition. Nelson and me at the end of the group. Long walk, short story. Good weather fantastic summit.

 

Probably this blog will die this year. Nadie nos quita lo bailado-.

 

Gracias.

 

sábado, 7 de junio de 2014

Hicimos cumbre el 4 de Junio

Coincidimos con el equipo de "Epopeya 7 cumbres", quienes nos dieron hospitalidad, experiencia y nos permitieron caminar  como un solo equipo con elllos. El Denali nos dio tres dias de excelente clima para que Nelson Cuevas y yo, ademas de Joaco, Alex, Chelo, Piqui, Montejo y JuanPablo (equipo Epopeya) nos pararamos en su cima. Una mala pasada del frio en los dedos de Lucho y el ascensio acelerado para los antecedentes de Gustavo los aparto del resto del grupo por dos dias.

Saludos




De vuelta

Aterrizamos en talkeetna. Estamos bien Aprendimos.

Queremos una hamburguesa. Una ducha Pero primero queremos decir a nuestros seres queridos que lo hicimos por nosotros y en el fondo pars elllos


Gracias.

Gracias Denali

martes, 3 de junio de 2014

Del campamento 2 al 3 y del campamento 3 al Medical camp

El Forakler frente a nosotros 



El Medical Camp




Atardecer del lunes de descanso en el Medical Camp





Del campamento 2 al 3 y del campamento 3 al Medical camp

Los últimos días han sido de bastante movimiento para nuestra expedición, después de 4 días de tormenta al mejor estilo de Alaska pudimos salir del campo 2, el día sábado finalmente fue posible ver el primer rayo de sol, lo cual nos entusiasmó mucho, pero este rayo solo duró unas pocas horas.

Decididos arrancar nuestra caminata y observando que otras expediciones se alistaban procedimos a desenterrar nuestra carpa y a empacar cuidadosamente, pero este impulso en cuestión de minutos se vio afectado seriamente pues una tormenta nos replegó nuevamente a la carpa, tuvimos que esperar un par de horas más para iniciar el desmonte de nuestro campamento, finalmente muy decididos a salir de este campamento arrancamos nuestra caminata detrás de un grupo de ingleses, quienes a los 800 metros tomaron la decisión de devolverse, nosotros con todo nuestro coraje y las ganas de avanzar más en la montaña y buscar mejor clima decidimos seguir.

Es así como Builes inicia abriendo huella, pues había tanta nieve que no sabíamos por donde era el camino, solo buscábamos algunas banderitas que marcan la ruta, pero la tormenta era tan intensa que no permitía visibilidad a más de 5 metros. En un punto de la caminata Nelson pasa adelante para ayudar a Builes a abrir huella y a buscar el camino, detrás Pinzón y la Perca (PP) siguiendo nuestro paso firme y decidido, eso sí sin saber para donde íbamos, pero con la esperanza de encontrar el campamento 3.

Unas horas más tarde íbamos solos cuesta arriba abriendo huella en medio de la tormenta, en un momento miramos hacia atrás y vemos tres cordadas más, unas 17 personas siguiendo nuestra huella, en ese momento mentalmente hago una analogía y nos comparamos con nuestros ciclistas en el Giro de Italia, íbamos adelante poniendo el paso, al final en Kalhitna Pass compartimos el trabajo de abrir huella con los ingleses y después de casi 7 horas de caminata llegamos al Campo 3, a 3.450 mts, muy felices pero totalmente exhaustos. Después del trabajo de abrir huella iniciamos a buscar un espacio para poder instalar nuestras carpas, un espacio que estuviera protegido de los fuertes vientos.

Preguntamos varias veces el nombre del campo y nos decían que era el 3. Lo sentimos como una victoria pues después de 4 días dejamos el campo 2. Habíamos estado recibiendo el pronóstico del tiempo y decía que el domingo seria el día más duro, con fuertes vientos y tormentas. De alguna manera nos estábamos cansando de esperar, teníamos ganas de subir y lograr un campamento más en la montaña.

La mañana del domingo amanece despejada pero con amagos de nublarse e iniciar una tormenta, tenemos cierta ansiedad de salir, pero también la prudencia y experiencia de esperar, es así como a las 10:00 am fijamos como hora de salida la 1:30pm. La salida de este campo inicia con una pendiente muy inclinada, en algunos puntos son pendientes de casi 40%, un camino en zig zag con curvas difíciles de tomar halando el trineo, pues se enreda y puede voltearse, al igual con un mal paso uno puede caer pendiente abajo unos 400 metros. Este ascenso nos tomó hora y media con sólo una parada para arreglar mi trineo que se rompió, finalmente llegamos a un collado donde seguía otra pendiente a mano derecha, allí hidratamos y tomamos un nuevo aliento para seguir, en ese momento recordé que estábamos pasando por Motorcycle Camp, donde hace dos años murieron 5 japoneses en una avalancha, allí seguimos con nuestro paso constante y firme, rodeados por grandes rocas, sobre la nieve se podían ver pequeños fragmentos de roca de posibles avalanchas de días anteriores, siempre íbamos cuesta arriba y la pendiente no quería ceder.

Finalmente salimos de aquellas rocas y divisamos un pequeño valle, por el cual transitamos parando sólo una vez, alcanzamos otras expediciones, veíamos gente bajar que había subido a hacer porteo, al final de este valle había una imponente roca, o mejor una, llamada Windy Corner, seguimos con nuestro paso constante caminando con los Snowshoes. Llegar a la cresta de esta roca fue duro, primero por su inclinación y segundo porque estábamos caminando sobre hielo azul, el cual es muy duro de pisar. Iniciamos a travesar el mítico Windy Corner, el punto donde hay más accidentes, se camina por un pequeño filo y el trineo cuelga o se desliza sobre la pendiente, al principio tratamos de caminar de frente y luego terminamos caminando de lado con mucho cuidado y pasando varias grietas. Así llegamos a un punto donde se hicimos un CASH "deposito": dejamos los snowshoes, y cosas que no usaríamos, en este punto comimos algo y nos reagrupamos con Pinzón y la Perca, y hablamos que teníamos que hacer el esfuerzo de llegar al Medical Camp.

Nuestra caminata continuo por empinadas pendientes que finalmente nos permitieron ver por primera vez el Denali en su majestuosidad, totalmente despejado y con una cumbre nítida, así realizamos un recorrido por un valle marcado por grietas gigantes, el camino trata de bordear estas grietas y aparecen ramales de la gran grieta. Después de unas dos horas más de caminata llegamos a un breve ascenso que cobro nuestro último aliento, allí gastamos nuestra última reserva de energía, divisamos el Medical Camp, e iniciamos a buscar la otra expedición Colombiana, quienes salieron muy felices a nuestro encuentro, nos ofrecieron agua de panela con limón (todo un manjar a 4.700 metros) ellos no creían nuestra travesía con apenas 9 horas.

Nos ayudaron a armar carpas bajo una temperatura de menos 32 grados, pero no importo el frío, con Builes nos acomodamos en la carpa, y unos minutos más tarde un intenso dolor invadió su mano derecha, le dolían mucho los dedos en especial dedo gordo, revisamos y los dedos estaban morados e inflamados, congelamiento grado uno, buscamos ayuda en la carpa de Alex y nos recomendó meterlos en agua caliente, el dolor seguía siendo intenso, Builes trataba de moverlos, de masajearlos y sumergiros en agua, así paso unas tres horas hasta que se pudo controlar la situación, la enseñanza según Builes: "uno no se puede quitar los guantes ni tres minutos", la situación ya fue superada y no paso a mayores. Todos estamos bien de salud, con algunos efectos del cansancio acumulado y el frio.

Hoy lunes el clima ha cambiado tuvimos sol, con frio y ráfagas de viento, fue un día de descanso, nos reunimos varias veces a ver el pronóstico del tiempo y a planear nuestro próximo campamento, hemos decidido salir el día martes hacia High Camp a 5.400 metros para atacar cumbre el día miércoles o jueves dependiendo como siga el clima y los vientos, aspiramos subir al High Camp en unas 7 horas, y luego descansar para hacer cumbre en unas 16 o 18 horas...

Les estaremos contando


Luis F Builes y Nelson Cuevas

sábado, 31 de mayo de 2014

Llegada al C3

Hoy sábado 31 de mayo a las 6:15 pm hora de Alaska (8:15 pm hora de Colombia) llegamos al campamento 3, fue una jornada muy difícil, caminamos 7 horas abriendo todas las huellas que se habían borrado con el clima y la nevada de los días anteriores. Estamos algo cansados pero muy animados, por ahora nos dedicaremos a organizar la carpa y a descansar.

Saludos a todos

Nelson Cuevas

viernes, 30 de mayo de 2014

El C2

Hoy 30 de mayo, nadie ha salido del C2.
Un ruso, fue a explorar en skies, avanzo 1 km y no vio nada, no hay huellas y el gps no es confiable, no se ven las grietas, ni los palos que guían el camino.
Hoy solo hemos salido de la carpa a palear, gastamos casi 2 horas desenterrando la carpa, de resto hemos estado aquí.

El clima no mejora, todo el tiempo está nevando, en la noche nos toca salir a limpiar la nieve acumulada.

Así amaneció la carpa el día de hoy



 La carpa a las 10 am



















Salida de la carpa en horas de la tarde, en la mañana ya habíamos limpiado la entrada a la carpa. 





jueves, 29 de mayo de 2014

Fotos de la estadía en el C2



Estadía en el C2

Nelson nos escribe contándonos sobre la estadía que se ha extendido en el C2 

Aún estamos en C2, la noche transcurrió sin novedad, la nevada siguió igual, anoche cayeron unos 30 cm de nieve, estamos a la espera de tener mejor visibilidad para salir, ninguna expedición se ha movido del C2, la temperatura externa es menos 4 con un sensación térmica como de menos 10 o 15 casi no se puede estar fuera de la carpa….

Saludos a todos

Nelson Cuevas

miércoles, 28 de mayo de 2014

Llegada y estadía en el Campamento 2

Nelson Cuevas nos cuenta su experiencia llegando y durante la estadía en el Campamento 2:

En mi caso que iba al frente empecé a recordar con claridad cómo era ese trayecto, razón por la cual decidimos tener un paso constante y fuerte, sin paradas, un paso firme. Alcanzamos en la subida a un par más de expediciones, igualmente nos encontramos más de 5 expediciones bajando, todos grupos grandes.

Hacia las 4:00pm paramos para comer algo e hidratar muy bien, continuamos con nuestro ascenso, todo estaba cada vez más nublado, nuestra única guía era la huella marcada por los que bajaban. En un punto hicimos un relevo con Builes, el pasaría al frente y pondría el paso. Llegamos a un sitio donde habían dos carpas nos dijeron que estábamos a una hora y media del Campo 2, se sentía una eternidad, los ingleses y otra cordada nos alcanzaron, nosotros parábamos a hidratar y ellos pasaban, luego ellos paraban y los pasábamos de ahí en adelante muy fuimos muy cerca, en ciertos momento escuchábamos avalanchas que no podíamos ver pero sabíamos que ahí estaban. Cada vez empezaba a nevar más, y la huella se perdió, nuestra única señal eran las banderas, pero era muy difícil verlas, se veían a unos 20 metros o incluso menor distancia, así pasamos casi una hora caminando y buscando banderas, Builes lograba verlas, nosotros no, detrás de nosotros iban unas 12 personas caminando. Así logramos en un punto divisar el campo 2, se ven como si fueran pequeñas rocas, bultos negros a lo lejos, eso ya da ánimo para terminar, ahí se hace eterna la llegada pues la cuesta se hace más pronunciada y el peso del trineo no deja que las piernas avancen.

Al llegar a un campamento es clave buscar un buen sitio para montar la carpa, ojala un sitio que alguien lo hubiera utilizado, porque ya está el hueco hecho y el trabajo es menos duro, esta vez no encontramos nada, todo está ocupado, parece que nadie había salido al Campo 3, al contrario estaban paleando nieve pues se veía que había nevado muy fuerte.
Después de casi 8 horas de caminata, teníamos que cavar para montar nuestras carpas, mientras tanto la nieve no dejaba de caer, nevaba constantemente, las piernas daban pero nuestros dedos eran rígidos por el frio y nos dolían mucho, a veces no podíamos agarrar bien la pala…..gastamos casi una hora en poder cavar y montar la carpa, lo primero que uno guarda a la carpa es el morral pues ahí viene el sleeping, el aislante, la muda de ropa seca y las chaquetas de plumas, y así lo hicimos, lo segundo fue salir a traer nieve para derretir, prender la estufa de gas y preparamos una sopita con pasta, pan y queso, con Builes dijimos: vamos a dormir una media hora y luego seguimos trabajando... pero el cansancio nos venció y caímos profundos.

En la madrugada seguía nevando y en mi caso prefería cerrar los ojos y dormir, pensando en un mejor clima, me desperté hacia las 5:00 am. Dentro de la carpa la temperatura es de -2 grados, afuera creería que es de -10 o -15 grados, intente revisar el correo, probar si había señal y nada…. Estábamos sin comunicación.

Hacia las 10:00 am decidí salir al baño, el paisaje era hermoso, había nevado tan fuerte que tapó todo lo que había a su paso, nuestra carpa estaba cubierta de nieve, mis botas, que las había dejado en el porche de la carpa, estaban totalmente tapadas, aun así decidí salir, solo aguante como 3 minutos fuera de la carpa y decidí volver para escribir la bitácora, por lo visto hoy nadie ha salido a campo 3, no hay huella y la nevada sigue fuerte, Pinzón y Perca en la otra carpa hablan y cantan, pero nadie sale.


Nelson Cuevas

Otras fotos del recorrido hasta el campamento 2


Las cordadas y el transporte de nuestro equipo




Llegada al Campamento 2


Preparándonos para caminar

Las banderas

El campamento

Caminata al Campamento Base


Llegada al Campamento Base

Nelson Cuevas comparte con nosotros esta bitácora sobre el arribo al campamento Base

Despegamos hacia las 6:15 pm rumbo a Campo Base, una tarde totalmente despejada, a medida que la avioneta ganaba altura el verde de los bosques y los lagos iban quedando atrás, y frente a nosotros comenzaba a verse el color blanco majestuoso de la montaña. En la avioneta solo íbamos nosotros cuatro y el piloto, todos en total silencio contemplando la entrada a la montaña, al Glaciar. Los 35 o 40 minutos que tarda el vuelo fueron muy cortos, tuvimos la sensación que queríamos volar más...

La avioneta aterrizó en una pista de hielo cuya pendiente es hacia arriba, otra cosa nueva!!! Procedimos a descargar nuestro equipo y a presentarnos con la Ranger del campo base, Tina, quien lleva más de 12 años siendo Ranger en este hermoso lugar, le pregunte cuanto llevaba trabajando en esta temporada y me dijo que 26 días sin salir, ella nos entregó un galones de combustible y nos dio algunas recomendaciones, nosotros le entregamos una libra de café Juan Valdez!!!

Cada uno tomaba fotos, creo que no sabíamos donde mirar, pues estábamos rodeados de hermosas montañas y por supuesto buscábamos la cumbre del Denali, que en esta ocasión no se dejó ver, procedimos entonces a organizar nuevamente nuestro equipo, a armar los trineos y a dejar un depósito de comida (en una bolsa se pone comida para 5 días y se entierra en la nieve, esta es una regla del parque por si llegamos a tener alguna emergencia se puede bajar de la montaña en busca de comida).

Una vez listos procedimos a encordarnos, nos repartimos en dos grupos Builes y Nelson y la Perca y Pinzón, e iniciamos a caminar hacia las 10pm, con muy buena luz y una huella en la nieve fácil de seguir. Iniciamos caminando la pista hacia abajo para luego meternos en medio de dos montañas gigantes y seguir en línea recta, esta primera parte es clave pues uno se acostumbra a la cuerda y a las raquetas, al principio algunos nos enredamos con las raquetas y hasta nos caemos, es cuestión de práctica. Hay partes donde las grietas tienen una bandera de color negro, y otras partes donde hay banderines señalando el camino. 

Hacia las 12pm el clima cambió, se nublo totalmente y el frío se hizo más intenso, seguimos caminando por una hora más y ya no se veía nada de lo nublado, hacia la 1:30 pm tomamos la decisión de armar carpas en un lugar seguro. Montar el campamento es una tarea de cuidado, elegir un buen sitio, uh lugar seguro, luego hay que cavar un rectángulo con el tamaño de la base de la carpa (a veces se gasta hasta una hora en hacerlo) luego se procede a armar la carpa y asegurarla para que el viento no se la lleve, así lo hicimos, terminamos hacia las 3:00 am y procedimos a dormir y descansar.

Al día siguiente nos despertamos hacia las 9:00 am y comenzamos a preparar desayuno. El primer paso es derretir nieve para hacer agua, en esta comida usamos la estufa de gasolina, es todo un proceso prenderla y ponerla a funcionar bien, luego ir a buscar hielo ojala fresco y clave que esté limpio. Preparamos nuestro desayuno: chocolate, avena en hojuelas y pan con mantequilla de maní. Luego nos dimos a la tarea de derretir más hielo para tener agua para tomar en la caminata, mientras tanto empacamos todo lo que teníamos dentro de la carpa organizamos nuestros trineos y morrales y por último empacamos la carpa.


Teníamos claro que estábamos cerca del campo 1 (a una hora) y procedimos a plantear nuestra ruta para llegar directamente al campo 2, calculamos que gastaríamos unas 7 - 8 horas todo el tiempo subiendo y con muy buena pendiente, esta vez hicimos dos cordadas, adelante Nelson, luego Builes, en la otra la Perca y Pinzón. Iniciamos nuestra marcha. Al principio cuesta un poco halar el trineo, acomodarse a las raquetas, en 45 minutos llegamos al campo 1 hacemos algunos ajustes a nuestros trineos, hidratamos y salimos al campamento 2. 

Nelson Cuevas

lunes, 26 de mayo de 2014

Llegada a Talketna











Llegada a Talketna

Nelson Cuevas comparte con nosotros esta bitácora sobre el arribo a Talketna, justo antes de salir rumbo a la montaña.

Oh let the sun beat down upon my face, stars to fill my dream
I am a traveler of both time and space, to be where I have been
To sit with elders of the gentle race, this world has seldom seen
They talk of days for which they sit and wait and all will be revealed

Talk and song from tongues of lilting grace, whose sounds caress my ear
But not a word I heard could I relate, the story was quite clear
Oh, oh.

Oh, I been flying... mama, there ain't no denyin'
I've been flying, ain't no denyin', no denyin' 

Salimos de Bogotá el viernes a media noche, nuestra primer parada Houston, arribamos hacia las 5:30 am, en mi caso caí rendido en la silla del avión y solo me desperté cuando aterrizamos; creo que al resto de mis compañeros les pasó igual. En Houston la escala era larga, nuestro próximo vuelo salía a las 3:30 pm, suficiente tiempo para descansar, buscar conexión a internet y tomarlo con calma.... Una vez nos subimos al avión para Anchorage, la ansiedad y los nervios empezaron a aumentar; muchos pensamientos, miedos y emociones pasaban por mi cabeza, trataba de calmarla pero pensaba de todo, eran como ráfagas de viento dentro de mí.  Decidí tomar mi teléfono y lo primero que hice fue revisar mi entrenamiento, y eso me calmo: ver que llevo 1900km y más de 100,000 calorías en 4 meses de entrenamiento me ayudaron a calmar, luego recordé cada uno de los campamentos y mi experiencia en el 2012 en esta montaña, estoy muy agradecido con el universo con esta oportunidad de volver, de estar vivo y poder pararme frente a ella nuevamente..
Son 7 horas de vuelo para seguir pensando y pensando.... Finalmente aterrizamos, la salida del aeropuerto me trae recuerdos y es un sitio familiar para mí....
En Anchorage nos quedamos en la casa de Chris, un amigo de la montaña, a quien conocí en 2012  y nos ofreció su apartamento, vamos a estar por dos días, ultimando preparativos, comprar una pala y una sierra para la nieve, como también el mercado para 4 personas, para 20 días y tres comidas; finalmente lo hicimos en Wallmart gastamos unas 4 horas y lo revisamos muy en detalle para no olvidar nada.
En el apto de Chris, procedimos a organizar las compras, el mercado lo dividimos por comidas (desayuno, cena, almuerzo y monchis) y luego por carpas, somos dos en cada carpa...La logística, organización y sobretodo la calma son claves en este punto, luego procedimos a organizar cada uno sus tulas y demás equipo, recargar baterías de cámaras, computador, teléfono satelital y demás, terminamos casi a las 12 noche, al día siguiente nos recogían a las 10:00 am...
Rumbo a Talkeetna, para mi cada instante que nos acercamos a Talketna es revivir mi memoria de esta grandiosa montaña y a la vez poder ver cosas nuevas que en la anterior oportunidad no pude ver...Después de casi dos horas y media, con una parada de rigor con café y helado gratis, hemos llegado, hermoso y sencillo lugar, respetuoso y espectacular sitio que para algunos es simple o poco interesante pero para mí es la entrada a esta gran montaña....
Nos dejan en Air taxi, allí procedemos a descargar nuestras tulas y morrales, para salir rápidamente a ultimar la logística del combustible y raquetas de nieve, dejando esto listo nos vamos para la oficina de los Rangers, para presentarnos a una inducción y entrega del balde para los residuos sólidos humanos; la inducción nuevamente llena de emociones, para mí, es un repaso más a la montaña, revivir todos mis pasos, es como cuando estas enamorado y te vas a ver con tu amor, todo se te mueve todo te pone nervioso, así me sentía en ese momento. Todos muy atentos a las indicaciones del Ranger, a las explicaciones, los riesgos y reglas del parque, mire detenidamente a cada uno de mis compañeros y los vi muy concentrados, muy atentos y los sentí seguros y profesionales para este reto....
En este momento estamos corriendo, son las 5:30pm y no hemos podido almorzar todo el día hemos corrido, preparando cosas, estamos volviendo a empacar, a vestirnos con la ropa adecuada para visitar esta hermosa "dama" la montaña...cada uno en promedio lleva unas 60 a 80 libras, sin contar el combustible que nos lo entregan en campo base....
Todos estamos felices, motivados, conectados para iniciar esta aventura, este encuentro con la montaña, este encuentro con cada uno de nosotros, este encuentro con nuestros miedos y fortalezas, esta cita para crecer como seres humanos para nuestras amadas familias y amigos..Este encuentro para pedirle a la madre tierra su permiso de entrar al Denali y poderla conquistar...


Nelson Cuevas


Abrazo .. Volamos al glaciat a las 9pm hora de colombia


Marcando en el mapa q venimos de Colombia


We arrive to the ranger station


Salimos de anchorage


martes, 20 de mayo de 2014

We - my loved ones and me -   have shelter, food and normal health. So, people say that our life's drivers are to have autonomy, to master something and to trascend.  Thanks to mastering a white collar job with poor  autonomy we have food, shelter and health. That is a paradox.

Parenthood normally transcends our jobs. 

So here we are - "la perca", "cuevas", "builes" and me - going personally  to ask permission to this mountain  for stepping on its summit. Enjoying the autonomy of the journey, mastering a little more this strange passion we call "montañismo", and in my case wanting to transcend a little more for my loved ones, starting with Felipe and Santiago. 
Como llegamos aquí?

Por allá en 1989, cuando estaba chiquito, tenía sólo 19 años, planeábamos con unos amigos ir al nevado del Huila, un nevado muy poco visitado aún hoy, por la difícil situación de orden público.
Con la idea de conseguir información acerca de esa montaña, la cual era bien escasa, acudí a los montañistas del Tolima, quienes en la época eran los que más habían avanzado en Colombia por las rutas "innovadoras", abiertas tanto en el nevado del Tolima, como en otras fuera del país. Fue así, como me encontré con una especie de folleto fotocopiado que publicaba eventualmente si mal no estoy, el club ATME, en éste, se narraba una expedición de años anteriores, donde entre otros expedicionarios estaban Juan Pablo Ruiz y “La Perca". Para la fecha algo había oído de Juan Pablo Ruiz, también de “Guarnizo” quien los acompañaba, pero “La Perca” a quien no conocía me quedo sonando por siempre, por ese apodo, sería por los gamines de la percanta?.  Ahora creo que sé, pero lo importante es que ese apodo, que nunca olvidé, lo encontré casualmente, después de muchos años, como compañero de expedición al Denali, una montaña con la que soñaba desde que también hace años, Lenin Granados quien ya no nos acompaña, estuvo.
El Denali antes más conocido como Mckinley, con  6.194 mts es el más alto de Norteamérica  y es una de las famosas siete cumbres que se proponen hoy en día montañistas de diferentes nacionalidades que tienen como objetivo escalar la montaña más alta de cada continente. Debido a su cercanía al círculo polar ártico, es una de las montañas más frías del mundo, su ascenso supone dificultades extremas para los escaladores, a pesar de no ser uno de los cien picos más altos del mundo.
Así partiremos el sábado 24 de mayo, junto con mis compañeros, Nelson, Pinzón y “Perca” hacia  esta aventura que  significa para mí el regreso a las grandes montañas con las que he estado conectado gran parte de  mi vida.
Finalmente ese diciembre fuimos al Nevado del Huila, estuvimos  allí  desde el 25 de dic  hasta el 7 de enero mas o menos, hicimos  un par de cumbres y de regreso quedamos sorpresivamente envueltos desde  Paez y hasta  Popayan en el festival de negros y blancos.

Luis Fdo Builes.
Algún dia hace unos 30 o talvez 40 y tantos años, decidimos con el Panzon Mauricio, el Jaramillo German, el Cuervo German y este pechito el Prado Carlos (así me decían en la U, los Germanes son biólogos javeriasnos) que seria una chimba  (creo que era una "nota", la chimba es mas nueva) ir a la laguna de la Magdalena en el Paramo de las Papas, para conocer el sitio donde nace nuestro hoy descuidado rio Magdalena.

Recuerdo unas caminatas por el centro de Bogota, buscando en la casa Olimpica de la calle 10 con 5ta o 6ta o en el almacén de deportes del Caiman Sanchez (Primer arquero colombiano en un mundial de fútbol) , buscando morrales y bolsas de dormir que sirvieran para nuestra "aventura" de montaña.

Recuerdo esa emoción de total neófito tratando de buscar equipo tratando de que fuera lo mas cercano a lo que se veia en la Enciclopedia Monitor o en la Enciclopedia Británica  o en algunos libros olvidados sobre montañismo, perdón sobre "alpinismo", ni siquiera habíamos acuñado el tema "montañista" ni menos ´'andinista", dudábamos,  preguntábamos,  en total personalmente creo que visite la zona mas de unas cinco veces.

No recuerdo con claridad si el problema de la elección tenia que ver con el costo pero, que si el morral tenia estructura de aluminio o no, que si la bolsa aguantaba agua o no, que si la cantimplora aguantaba golpes, en fin, emoción de la buena

Al fin llegamos a la laguna después de un viaje alucinantemente Macondiano, con todo tipo de ingredientes, anécdotas  riesgos, agua, barro, hambre, el dinero no funcionaba, etc., etc.; pero por sobretodo con ese disfrute de estar en una de las hermosas, sino la mas hermosa de las actividades que haya podido conocer y disfrutar, "recorrer las montañas", que la vida nos ofrecerá toda nuestra existencia.

Hoy después de varios años (por no decir todos), después de algunos cientos de canas (por no decir todas), nos volvemos a encontrar con el Panzon y otros dos panas el Cuevas Nelson y el Builes Luis Fernando, que entre otras creo que ni habían nacido cuando armamos nuestra "Magdalena Paramo de las Papas Pontevedras Expedition", (en esa epoca tampoco se le ponía nombre a las expediciones, así que improviso este nombrecito), y se vuelve a sentir esa placentera emoción, que creo que hace parte de ese alimento que esta a la  mano de todos, y del cual uno a veces reniega porque no lo tiene, alimento que de verdad se puede asimilar como cierta justificación de vida.

Algo nos ha cambiado desde entonces, ...

... ya no viajamos en "chiva maderera" sorteando abismos absurdos y poniendo cuidado a que las "trozas de arboles preciosos" apiladas detrás de la unica banca que quedaba disponible en la chiva, no nos descerebaran o nos "escalabren" en una frenada, sino viajamos en airbus;...

... hoy no negociamos sancochos por ropa, sino que compramos en REI, sin salir siquiera del cuarto;...

... hoy no nos toca oir a Julio Jaramillo (greatest hits) durante 10 horas en un casette sin fin de la chiva, sino 4000 canciones seleccionadas para el Ipod;...

... nuestro morral de estructura externa de aluminio, donde solo cabían las tres latas de sardinas compradas en San Agustin, una navaja de San Victorino, una olla aporriada, una panela, dos bluyines, una camisa y un saco de lana tejido por la abuela, se convirtió en un sofisticado acopio de tecnologia y diseño;...

... hoy los caminantes extranjeros de Puerto Quinchana no nos envidian nuestras botas de caucho machitas "apropiadisimas" para las condiciones invernales y de barro del paramo, sino que ademas nos toca invertir casi el equivalente a 10 idas al paramo en un solo par de botas para glaciar; y etc. etc.;...

... Pero algo que nunca cambiara es esa ansiedad deliciosa por la cercania del momento del viaje, esas dudas si al fin tengo todo lo que se necesita llevar, así tenga claro que algo se va a quedar pendiente, esas ganas de contarle al mundo entero que salimos a la montaña, y por sobre todo ese apretuje en el estomago que nunca se podrá describir con palabras adecuadamente.

Nos espera el McKinley, nos espera otra de esas tantas montañas que tanto hemos visto y vuelto a ver en libros, revistas, internet, etc, y que veremos hasta en nuestros dias de partir; nos espera poder seguir contando con emoción las anécdotas y pormenores del viaje, nos espera poder mostrar las fotos que después de eso  llenaran bytes y terabytes de disco duro que las hace mas difíciles de volver a ver que aquellas hechas en papel y colocadas en nuestros "albumes de montaña", nos espera seguir conociendo seres humanos en su esencia primordial la que no aparenta, "al menos mientras se vuelve a la civilización", ...

... nos espera volver para iniciar una nueva "OLD AGE PERCAS COLOMBIAN EXPEDITION"