Nelson Cuevas nos cuenta su experiencia llegando y durante la estadía en el Campamento 2:
En mi caso que iba al frente empecé a recordar
con claridad cómo era ese trayecto, razón por la cual decidimos tener un paso
constante y fuerte, sin paradas, un paso firme. Alcanzamos en la subida a un
par más de expediciones, igualmente nos encontramos más de 5 expediciones
bajando, todos grupos grandes.
Hacia las 4:00pm paramos para comer algo e
hidratar muy bien, continuamos con nuestro ascenso, todo estaba cada vez más
nublado, nuestra única guía era la huella marcada por los que bajaban. En un
punto hicimos un relevo con Builes, el pasaría al frente y pondría el paso. Llegamos
a un sitio donde habían dos carpas nos dijeron que estábamos a una hora y media
del Campo 2, se sentía una eternidad, los ingleses y otra cordada nos
alcanzaron, nosotros parábamos a hidratar y ellos pasaban, luego ellos paraban
y los pasábamos de ahí en adelante muy fuimos muy cerca, en ciertos momento escuchábamos
avalanchas que no podíamos ver pero sabíamos que ahí estaban. Cada vez empezaba
a nevar más, y la huella se perdió, nuestra única señal eran las banderas, pero
era muy difícil verlas, se veían a unos 20 metros o incluso menor distancia, así
pasamos casi una hora caminando y buscando banderas, Builes lograba verlas, nosotros
no, detrás de nosotros iban unas 12 personas caminando. Así logramos en un
punto divisar el campo 2, se ven como si fueran pequeñas rocas, bultos negros a
lo lejos, eso ya da ánimo para terminar, ahí se hace eterna la llegada pues la
cuesta se hace más pronunciada y el peso del trineo no deja que las piernas
avancen.
Al llegar a un campamento es clave buscar un
buen sitio para montar la carpa, ojala un sitio que alguien lo hubiera
utilizado, porque ya está el hueco hecho y el trabajo es menos duro, esta vez
no encontramos nada, todo está ocupado, parece que nadie había salido al Campo
3, al contrario estaban paleando nieve pues se veía que había nevado muy
fuerte.
Después de casi 8 horas de caminata, teníamos
que cavar para montar nuestras carpas, mientras tanto la nieve no dejaba de
caer, nevaba constantemente, las piernas daban pero nuestros dedos eran rígidos
por el frio y nos dolían mucho, a veces no podíamos agarrar bien la pala…..gastamos
casi una hora en poder cavar y montar la carpa, lo primero que uno guarda a la
carpa es el morral pues ahí viene el sleeping, el aislante, la muda de ropa
seca y las chaquetas de plumas, y así lo hicimos, lo segundo fue salir a traer
nieve para derretir, prender la estufa de gas y preparamos una sopita con pasta,
pan y queso, con Builes dijimos: vamos a dormir una media hora y luego seguimos
trabajando... pero el cansancio nos venció y caímos profundos.
En la madrugada seguía nevando y en mi caso prefería
cerrar los ojos y dormir, pensando en un mejor clima, me desperté hacia las 5:00
am. Dentro de la carpa la temperatura es de -2 grados, afuera creería que es de
-10 o -15 grados, intente revisar el correo, probar si había señal y nada…. Estábamos
sin comunicación.
Hacia las 10:00 am decidí salir al baño, el
paisaje era hermoso, había nevado tan fuerte que tapó todo lo que había a su
paso, nuestra carpa estaba cubierta de nieve, mis botas, que las había dejado
en el porche de la carpa, estaban totalmente tapadas, aun así decidí salir,
solo aguante como 3 minutos fuera de la carpa y decidí volver para escribir la bitácora,
por lo visto hoy nadie ha salido a campo 3, no hay huella y la nevada sigue
fuerte, Pinzón y Perca en la otra carpa hablan y cantan, pero nadie sale.
Nelson Cuevas
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